En 2013, el periodismo estadounidense llevaba cinco años cayendo en un agujero. La crisis de 2008 colapsó el modelo publicitario de la prensa; Las redacciones de los periódicos estadounidenses perdieron más de la mitad de sus empleados durante la siguiente década: decenas de miles de profesionales con experiencia, conexiones y carteras se encontraron en la calle (¿no les recuerda nada?). ¿Adónde va un periodista despedido? No hay ningún otro lugar a donde ir como autónomo. Al mismo tiempo, los programas universitarios de periodismo científico (MIT, Nueva York, Santa Cruz) continuaron graduando regularmente a jóvenes, porque la profesión es prestigiosa (¿no me recuerda a nada?). Además de una tercera corriente, la más inesperada: los científicos que huyen de la academia: un postdoctorado que no consiguió un puesto descubre que escribir sobre ciencia es más placentero que morir en el ciclo de becas.

En total: tres corrientes de vendedores en pleno flujo y una corriente de compradores que se está agotando. Science o Smithsonian tienen entre 10 y 20 pedidos de autónomos al mes. Y hay decenas de aplicaciones para ellos al día.

¿Qué surgió de esto?: Se pueden establecer analogías con la contratación en TI hoy en día.

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@habr_ai